Este jueves tuve el placer y la suerte de sentarme a tomar algo con Ibai Acevedo, alguien de quien admiro y sigo su trabajo des de hace años. Con el tiempo de seguirle la pista a Ibai me doy cuenta de que es uno de aquellos pocos personajes a los que no se les resiste reto ni disciplina, es más, da la sensación que pueda llegar a hacer mejor que nadie todo lo que se propone. Charlando con él entre libros y Volls entreví la clave de su éxito: Máxima y extrema pasión por su trabajo.
Hace ya un tiempo que Ibai está desarrollando un estilo muy personal de fotografía basando parte de su trabajo en una postproducción inimitable que dota toda su obra de una atmósfera entre lo real y lo imaginario, creando auténticas obras de arte, pura magia hecha fotografía que prodiga de manera brillante en distintas plataformas en internet como Flickr o Fotolog.
Ibai es, des de luego, alguien a quien seguir muy de cerca, estoy seguro que su gran capacidad de innovar y su desbordante talento lo van a hacer volar muy lejos.